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HISTORIA DE LA IGLESIA 2



Jesucristo funda la Iglesia a lo lardo de los tres años de su vida pública. Instituye a Pedro como primado y ejercita a sus Apóstoles en varias misiones. En los días posteriores a su Resurrección, el Redentor perfila los últimos detalles de la Iglesia.
Pentecostés es el día de la promulgación de la Iglesia. Sobre los Apóstoles reunidos en el Cenáculo desciende el Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego.
Inmediatamente predican y las gentes de diversas lenguas les entienden cada uno en la suya. Es esto el quincuagésimo día tras la Resurrección.

San Pedro y los demás apóstoles seguían predicando y obrando milagros. Por la predicación y los milagros seguían aumentando el número de cristianos no sólo en Jerusalén, sino en otros lugares a donde llevaron la noticia. Para impedirles la predicación fueron encarcelados, siendo liberados por un Ángel y reanudaron su predicación.
En los Hechos de los Apóstoles se narra la vida ejemplar de los primeros fieles. Esta se centraba en la oración, los ágapes y demás sacramentos. Impresionaba su espíritu en la práctica de amor al prójimo.

Aumentando el número de fieles y no pudiendo los Apóstoles atender a todas sus necesidades instituyeron los diáconos para que se encargasen de los servicios materiales de la Iglesia. Tras el martirio de San Esteban, el protomártir, se recrudeció la persecución el Jerusalén. Herodes Agripa desencadenó una violenta persecución, encarceló a muchos fieles y Apóstoles. Un ángel libertó a  Pedro, que huyó a otro lugar. También los restantes se dispersaron a excepción de Santiago el Menor que permaneció en Jerusalén. Santiago el Mayor había sido decapitado.